Realicé esta obra para la habitación matrimonial del hogar de Anabel. Ella me entregó una concha marina muy enorme y exótica y esa fue mi inspiración para realizar esta obra, que al fondo, guarda un tesoro: la perla.
Unos meses después de instalada la obra en su sitio, ella me comenta: "Cada vez que la miro, veo el mar, lo escucho, hasta puedo sentirlo. Y me tranquiliza."
Eso es todo, que le haga SENTIR es suficiente para decir que la obra sigue dando sus frutos.
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Tres piezas de medidas variables de madera / Gouache y enduido.
Una pieza textil hecha en telar / Hilos de ceda y algodón, alambre de cobre, perla. Varilla de madera
Proceso
Proceso
Proceso
Proceso
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